martes, 19 de marzo de 2013

Reseña capítulo 3 "Las Herramientas de la Mente"


RESEÑA: LAS HERRAMIENTAS DE LA MENTE

Si algo es cierto, es que desde pequeños hemos estado rodeados de diferentes tipos de “herramientas” que han contribuido a la formación de nuestro pensamiento. A medida que vamos interactuando con la diferentes “herramientas”, logramos representar de formas más concretas los conocimientos que comenzamos a adquirir. De tal forma, dejamos de lado esa percepción egocéntrica que tenemos de la vida y comenzamos a convertir en conocimientos abstractos, cada una de las experiencias que se nos van presentando. Dos de los ejemplos más importantes de conocimientos abstractos se presentan en este capítulo cuando se refieren a los mapas y a los relojes. Ambos inventos adaptaban la mente para comprender la realidad del modo en que éstos la presentaran. Si bien el mapa hoy en día aún nos permite en una espacio reducido tener un amplio conocimiento del territorio que habitamos, el reloj como bien lo menciona el capítulo cuando cita a David Landes en Revolución en el Tiempo, se ha vuelto parte fundamental de nuestro día a día marcando “…el inicio de las labores, las pausas para comer, el fin del trabajo, el cierre de las puertas, la apertura y el cierre del mercado, las reuniones y asambleas, las situaciones de emergencia, las sesiones del concejo, el cierre de las tabernas, las horas de limpieza urbana, el toque de queda y así sucesivamente, mediante una extraordinaria variedad de repiques especiales en cada pueblo y ciudad.” (Carr, pg. 59-60).

Siendo esto así, podemos ver cómo desde tiempos atrás, las herramientas ya comenzaban a tener cierto poder sobre nosotros. Con todos estos inventos nuevos, sucedió lo que hoy en día todavía sucede: todo el mundo quiere tener lo último y lo mejor. De esta forma se comienza a crear una falsa independencia en la que creemos tener el poder sobre las cosas al poseer la herramienta más innovadora cuando realmente lo que nos está sucediendo sin que nos percatemos, es que vamos creando cada día una dependencia más pronunciada hacia cada invento nuevo del que adquirimos conocimiento. Son entonces, las tecnologías intelectuales, como mencionan en el capítulo, las que ejercen una influencia más grande en nuestra forma de pensar y ver las cosas. Llama mucho la atención como a pesar de que en tiempos pasados ya habían anunciado dicha situación, hoy en día la mayoría de las tecnologías que nos rodean, clasificarían en lo que llamaríamos intelectual. Cada uno de estos nuevos inventos viene con un propósito y un mensaje claro hacia sus usuarios y la sociedad que nos va moldeando de tal forma que nos acomodamos al poder que ésta ejerce sobre nosotros y nos impulsa a seguir produciendo nuevos inventos que nos hagan depender cada vez más de estos elementos.

No obstante, no todo se debe ver desde el punto de vista negativo. Por eso, se debe tener en cuenta el debate entre instrumentalistas y los deterministas. Si bien uno de los instrumentalistas más reconocidos, James Carey, dice que “La tecnología es tecnología (…) es un medio de comunicación y transporte en el espacio, y nada más (…)”, habría sido muy interesante tener la oportunidad de preguntarle a Carey qué sería de él hoy en día sin la tecnología. Probablemente mantendría su punto de vista como tal vez lo hagan todos los instrumentalistas. Pero si algo es seguro, es que el simple medio de comunicación como se refieren sobre las tecnologías, es la base bajo la cual hoy en día entendemos el mundo. Niños de esta época son incapaces de imaginarse una vida en la que las tecnologías existentes no acompañen su crecimiento y faciliten su proceso de conocimiento. Evidentemente, niños y hombres en su mayoría no son capaces tampoco de reconocer los efectos secundarios que tienen estos inventos en ellos. Desde mi punto de vista, es el pensamiento determinista el que está en lo cierto. Nos hemos vuelto las herramientas de nuestras propias herramientas. Somos un simple paso en el proceso de las tecnologías haciéndose dueñas se sus inventores.

Queramos o no admitir el papel que juega la tecnología desde hace mucho tiempo en nuestras mentes, es claro que sea  cual sea el punto de vista en el que apoyemos nuestras creencias con respecto a las innovaciones de la época, somos cada uno de nosotros los responsables de que esto se haya dado de dicha forma. Fue nuestra propia mente influenciada o no, la que en su sed de poder sigue fabricando e ideándose nuevas herramientas que desde mi opinión, llegan a trabajar sobre nuestras mentes fabricando más deseos de conseguir cada vez más dependencia hacia la tecnología. Es importante tener en cuenta de igual forma un punto que mencionan en este tercer capítulo y que me parece clave sobre cómo ahora esa restructuración en el cerebro no se da solamente por medio de la interacción con las nuevas herramientas sino también por medio de la herencia de familiares. Este hecho me causa un gran impacto ya que, si bien las primeras personas que tuvieron acceso a las diferentes tecnologías venían con una mente “virgen” por decirlo así, llama mucho la atención cómo ahora son estas mismas personas las que están decididas a no dejar que lo mismo pase con sus hijos sino que por el contrario procuran que su mente venga ya influenciada por algo a lo que hasta ahora tendrán acceso.

Si bien al final de este fragmento del libro, se establece que la búsqueda de nuevas innovaciones al nivel tecnológico era con el propósito de mejorar los alcances cognitivos que se venían creando desde la aparición de la escritura, se podría decir que en ese proceso de indagación por nuevas herramientas se perdió de vista el horizonte. Javier Esteinou, en la edición número 29 de la revista virtual Razón y Palabra, escribió un artículo titulado “Los Medios de Comunicación como Instrumentos del Desarrollo” en el que menciona cómo a través de los medios de comunicación se ha creado un gran impacto en la mentalidad de los seres humanos. Esteinou dice, “Es dentro de este contexto que los medios de información colectivos y en especial la televisión, como las principales infraestructuras educativas de nuestra civilización, ocupan un papel central en el desarrollo de las mentalidades y sensibilidades.” (Esteinou, 2002). Para este autor está claro que en cierta forma el propósito de mejorar las herramientas para improbar el aporte cognitivo de la escritura, fue alcanzado. Pero al mismo tiempo, establece que en ese alcance se aumentó el manejo de las herramientas sobre la mente y los sentimientos de los seres humanos.

Puede que nunca nos demos por enterados del real alcance que tienen todas estas nuevas herramientas en nuestras mentes. Inclusive yo que estoy escribiendo esto, puede que no me esté percatando de mil de factores de la tecnología que han influenciado mi manera de ver la realidad. Lo que sí está claro es que debemos estar alertas a este tipo de fuerzas ejercidas por la tecnología intelectual de forma que comencemos a sopesar nuestras acciones y nuestros pensamientos con respecto a la realidad tratando de hacer a un lado el papel que juega la tecnología en nosotros. ¿O ya es demasiado tarde?

Bibliografía:
·      Carr, N. (2011). ¿Qué Está Haciendo Internet con Nuestras Mentes? Buenos Aires: Taurus.
·      Esteinou, J. (Agosto- Septiembre de 2002). Razón y Palabra. Recuperado el Marzo de 2013, de http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n29/jesteinou.html

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